Lecciones que aprendí de mi peor pesadilla

He sufrido la peor pesadilla que recuerdo en toda mi vida. Más bien, han sido una serie de pesadillas en las que se han juntado, de un modo gráficamente elegante, todos mis miedos y los temores albergados por mi mente consciente y subconsciente en una película de terror perfectamente orquestada.

Estoy profundamente agradecido por esta experiencia. Ha sido, de hecho, la experiencia más transformativa que he tenido a ese nivel en lo que va de 2019, y lejos de llenarme de pavor ha hecho que fluya un torrente de gratitud y paz interior dentro de mí. ¿Cómo así, os preguntaréis?

Para explicar este punto debo referirme a una famosa frase del co-fundador de la Programación Neurolingüística Richard Brandler, que hablaba de la PNL como ‘Trance-Formation’: todo pensamiento que genera nuestro cerebro nos aparece como una imagen dentro de un pequeño trance o hipnosis en el que parece ser totalmente real.

Pero como el filósofo Kant apuntara, nuestras realidades mentales son construcciones de nuestro sistema nervioso en nuestro actual estadio de desarrollo: la realidad objetiva aparente sería totalmente diferente si nuestro cerebro no fuera el de un homo/mulier sapiens con una determinada capacidad biológica.

Mis pesadillas han sido tan reales y vívidas, que al despertarme me ocurrió como al antiguo budista, que no sabía si lo real había sido el sueño o nuestro supuesto estado consciente. Y aquí está la lección fundamental de esta experiencia: todo pensamiento proviene del mismo origen, y como afirmó Buda…

«Que sepas que todas las cosas son como una ilusión, un castillo en las nubes, un sueño, una aparición, sin esencia, pero con cualidades que podemos ver«

Todos amamos las libertades de opinión, civiles, políticas, religiosas, etc. Pero lo cierto es que nuestra única libertad verdadera es la de generar los pensamientos y sentimientos que realmente nos hagan mejores. Lo contrario es vivir al desamparo del viento que sople más fuerte en nuestra marea cerebral, y en el peor de los casos, caer presa de conductas auto-destructivas y ser tan esclavos de nuestros pensamientos como reales y objetivos nos parecen.

Cuando podemos mirar cara a cara a nuestros peores miedos y perderles el respeto, ya hemos ganado la mitad de la batalla. Todo pensamiento es un ‘mini-sueño’ bioquímico, del que podemos despertar o en el que podemos quedar presos. ¿No es hora de que despertemos y de que elijamos vivir una vida en plenitud acorde con lo mejor de nosotros mismos?

Pensamiento final: soñar es maravilloso, despertar aún más. Saber que mis miedos eran sólo pensamientos que se desvanecen con la consciencia es la llave para vivir una vida en la que la paz interior y la alegría sean los pensamientos que coloreen todos los acontecimientos de la misma. Ese color es en mi caso un azul turquesa intenso que se extiende a toda la línea de mi pasado y a un futuro en el que espero que tú juegues un papel importante. 🙂

Oscar Del Santo

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¡Hola! Soy un consultor, formador y coach especialista en comunicación digital. Centrado en las soluciones y no en los problemas.

Hasta el momento he escrito tres libros sobre Twitter, la Reputación Online y el Marketing de Atracción o Inbound Marketing.

He sido profesor de varias Universidades y de programas exitosos en empresas, centros de formación e instituciones en Inglaterra, España y Latinoamérica. Actualmente privilegiado de enseñar Nuevas Tecnologías y Marca Personal en la Escuela Universitaria del Real Madrid - Universidad Europea.

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Oscar Del Santo

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